- Los populares trabajarán para que las madres y padres sigan teniendo derecho a elegir el centro en el que escolarizar a sus hijos
- Barrachina: “Eliminar el distrito único es eliminar la libertad de elegir entre los distintos centros públicos de un mismo municipio y anticipa más restricciones para los progenitores”
El Partido Popular de Castellón ha defendido hoy la
libertad de madres y padres a la hora de escoger un sistema educativo para sus
hijos frente al retroceso y la imposición de un pensamiento único, tal y como
planea el nuevo Conseller de Educación, Vicent Marzà.
El secretario provincial del PPCS, Miguel
Barrachina, ha señalado que “la supresión del distrito único, tal y como
quieren llevar a cabo desde la Generalitat, es un ataque directo a la libertad
de los progenitores y un retroceso sin precedentes” a lo que ha añadido que “y
mucho más si tenemos en cuenta que se trata de una reivindicación histórica de
las madres y padres y que cuenta con un consenso mayoritario desde su
aprobación por parte del PP”.
El distrito único garantiza la libertad de los
padres a la hora de escoger el centro en el que quieren escolarizar a sus
hijos, permitiendo además la autonomía de las familias para escoger el modelo
educativo que prefieren para sus hijos.
El secretario popular considera que “eliminar el
distrito único, que es la posibilidad de elegir entre los distintos centros
educativos públicos de un mismo municipio, supone reducir libertades y anticipa
restricciones a la elección de lengua o la penalización a los colegios
concertados”.
Barrachina ha explicado hoy que “ante el nuevo
contexto social y económico, volver atrás es un ataque innecesario a la
libertad” sobre todo, teniendo en cuenta que “existen tantas elecciones
educativas como modelos de familia” en la sociedad actual. Hasta ahora las
madres y padres podían escoger el centro en el que querían escolarizar a sus
hijos, optando por cercanía del lugar de trabajo, por ejemplo, o por el sistema
educativo de cada centro.
El secretario general considera que “da la sensación
que imponer que cada familia deba escolarizar en un determinado centro surge,
simplemente, de que la izquierda quiera eliminar todo lo que no puede
manipular”.
Esta vuelta atrás
supone, además, “generar problemas donde no los hay y crear un caos sobre un
tema resuelto y acordado”. De ahí que Barrachina explique que “el PP estamos a
favor de la libertad y vamos a trabajar para evitar que se consume este ataque
a las familias”.


















